La Casa De Los Espejos Cadiz

Una casa remodelada que aguarda que alguien se atreva a dar la vida a sus paredes con el peso que le da una historia de historia legendaria y que se diga de ella que «está encantada». En la localidad nos encontramos con una de esas historias inviábles que la une al mar y a uno de sus hombres. Puerto de la Armada Española en su día fue un punto estratégico que medró de enorme manera con el Hallazgo de América, buena muestra de esto son las edificaciones que encontramos y sus torres vigía que son un atrayente arquitectónico. En ese ambiente debemos emplazar nuestra historia que tiene como protagonistas a un padre, su hija y la segunda mujer de éste. Manolo Morales, tras vivir en diferentes países, hace unos años descubrió Cádiz y realizó el emprendimiento de restauración de la Bella Oculta, entre las viviendas más simbólicas del centro histórico. Y con la pandemia tenía necesidad de ver el mar, con lo que adquirió una casa con vistas al océano.

La vivienda está compuesta por cinco dormitorios con sus baños, salón, sala de estar y comedor y la una parte de servicio con office, cocina y lavadero. Sus propietarios, el escenógrafo y decorador Manuel de Morales y Fernández de Xódar y el anticuario y tasador Carlos Marañón de Arana, han desarrollado un espacio donde la hermosura y el buen gusto son los personajes principales de las distintas estancias. Toda su decoración es producto de recuerdos preservados a lo largo de toda una vida, unos comprados y otros de herencia familiar. La chavala enfermó y murió al poco tiempo sin que su padre se pudiese despedir de ella, cuando llegó a puerto y fue informado de la terrible noticia corrió a su casa donde su esposa, con falso mal, le mencionó que murió gracias a una inopinada enfermedad. Pero la «madre» no veía aquella pasión con positivos puntos de vistas y conforme la joven medraba y se hacía más bella los celos de la primera crecían poco a poco más al punto de ver a la joven como una rival y comenzar a odiar cada cosa que hacia.

La #Leyenda De La Casa De Los Espéculos Cádiz Siguemé Y Comparte!

Existen pocos gaditanos que no conozcan la edificación y las leyendas que se cuentan sobre la ‘Casa de los espéculos’. Sin duda alguna, esta supuesta “casa encantada” es, adjuntado con la ‘Casa cuna’, las estandartes de la capital gaditana en cuestión de fantasmas. A lo largo delos años fueron varios los que desearon entrar en ella, buscar los espejos, descubrir sus fantasmas e hicieron que la leyenda se agrandara aún más. La historia de historia legendaria nos comenta como el padre, cada vez que partía de casa y recorría el mundo, gustaba de llevar ese recuerdo tan particular a su hija; el hombre sentía veneración por aquella niña y siendo hija única la permitía.

la casa de los espejos cadiz

Cada vez que su esposo llegaba a casa y veía como llenaba de atenciones a la joven se «comía» por dentro y aprovechando uno de los viajes por ultramar, largo, puso un potente veneno en la comida de la joven. En la sala de estar sus paredes están rodeadas con el papel original pintado de Zuber de Indostán, fechado en 1812, y encabezado por increibles vistas de la Bahía, haciendo del lugar descrito, uno de los más originales de la vivienda. En esta habitación se encuentra un original oratorio sobre un altar de campaña, en el que resalta un boceto de la Virgen del Cobijo del pintor Riemayer al lado de un retrato del marqués de Valdeíñigo. La tapicería elegida es asimismo de Nina Campbell, la cual combina con la lona de chenilla en tonos azules de Chanel de la mesa camilla.

Cuenta una historia de historia legendaria que en Cádiz habían dos sirenas que embrujaban con su felicidad y tiernicidad a gaditanos y gaditanas, con sus cantos los embelesaban. Los embrujados se reunían alrededor de ellas para oírlas cantar, sus caras reflejaban felicidad. No era raro entonces ver a esos gaditanos embrujados al amanecer reuniéndose para ir a su cita diaria con las sirenas,y por la tarde ofrecer un paseo por la Plaza De Mina al fresco, mas entonces proceder a la Plaza Pinto a comerse una caballita. En el momento en que llegaba la navidad esos gaditanos y gaditanas hacían las delicias de sus hijos con regalos y risas.

Más De Misterio Y Otras Realidades

Una ciudad como Cádiz, cargada de Historia, que de vieja chochea, está repleta de mil historias y no poco menos leyendas, sin faltar naturalmente las llamadas de fantasmas o de aparecidos. Por servirnos de un ejemplo la de la famosa Casa Pinillos o el muy reconocido espectro de los baños Mora, y ni que decir los sustos llevados por el profesorado en la Capacitad en el viejo hospital donde se dijo que había un niño juguetón realizando mil travesuras. En la tercera planta de la Diputación en Cádiz hay un fantasma que hace de las suyas, lo mismo que otro en el último piso de la Escuela de Artes y Oficios, el edificio que está pared con pared al museo arqueológico. Pero si hay un espacio que acojona a los gaditanos y los mucho más valientes no dicen ni pio, es lo que sucede en las Cúpulas de San Roque, en la Fortificación de Puerta de Tierra. Sé de primera fuente, por comprender yo a un almacena jurado, no muy dado a temores y más “palmas”, que estuvo haciendo un trabajo en el lugar, las cosas “raras” que le sucedieron, además de las que vio. La ‘Casa de los espejos’ es una de las mayores leyendas situadas en Cádiz, en la que se han producido múltiples fenómenos extraños relacionados con espíritus.

No se podría asegurar o denegar que lo que cuentan sea verdad o mentira, lo que sí es cierto es que el planeta de los espíritus está presente entre todos los gaditanos. Y no quiero decir que que aseguren que su presencia es verdadera, porque no lo saben, pero siempre y en todo momento charlan de que un amigo, un abuelo o una madre, vieron a un familiar ya fallecido. Hay varios rastros de que el fenómeno en Cádiz es verdadera por estos pagos, prácticamente todos tienen algún familiar que ha visto “algo” fuera de lo común. Naturalmente ciertos son más reservados y no lo cuentan, mientras que otros se lanzan a narrar lo que vieron. Aquella casa, en la parte vieja de Cádiz, en la zona de Alameda Apodaca y cerca del monumento a Comillas está ubicada, con sus tres plantas, exquisita arquitectura, interior asombroso y una historia que es mucho más asombroso aún.

Descripción De La Casa De Los Espejos

Salió en el Diario una entrevista con el dueño de la vivienda y decía que no le dejaban dormir, hasta el momento en que el Ayuntamiento le pintó la fachada y se acabó la corta historia. Un frío helado recorrió la espalda de don Luis quien ignoraba la desaparición de su amigo; Seguramente vino a despedirse de él, ya que lo acompañó en entretenida conversación desde el muelle hasta San José. Al darse cuenta de la novedad, don Luis buscó afanosamente al compadre Pedro, pero este había desaparecido. En el momento en que entraron había un cuadro de un payaso con la palma de la mano abierta, era realmente bonito conque decidieron dejarlo. En este lugar, según cuenta la leyenda, había una monja que a lo largo de sus años como sierva de Dios, empleaba gran parte de su tiempo en visitar a los enfermos terminales que se encontraban en el hospital Puerta del Mar, para intentar calmar sus agonías. En un momento preciso se quedó sin empleo, agobiada asistió en pos de ayuda económica al hospital donde muchos días había ido para ofrecer consuelo a aquellos seres humanos que se encontraban padeciendo en sus últimos días de vida.

La vivienda que el día de hoy se presenta está situada en entre los lugares más apreciado de la capital gaditana, en la Alameda de Apodaca. Tanto por su localización como por su decoración, se trata de un espacio, de una casa, particular. En el número 14 de la plaza De Mina se cuenta de hace ahora varios años la presencia de la aparición de un fraile entre dos pisos de esa propiedad y de ahí que a la multitud no le hacía mucha felicidad pasar por ahí. También se agrega que este era un bulo levantado por un individuo interesada en obtener la vivienda a buen precio. El marino vio como su mujer vertía el veneno para matar ratas y como lo tomaba la hija enfermando y sufriendo una extendida agonía para regocijo de la asesina. Su testera verdosa incita a mirarla con la visión de un lugar bello pero pasar horas en ella es algo que llena de miedo y también inquietud hasta al más osado.

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En los instantes fallecidos de su trabajo este almacena jurado se entretenía con un piano que ahí había, mas cuando salía a atender a alguien que llegaba, siempre le cerraban la tapa del piano. Las Bóvedas de San Roque fueron en los años cincuenta del siglo pasado, casa de recogida de pequeños abandonados regentada por monjas llamada Casa del Niño Jesús Pobre. Del periodo y mal trago el almacena jurado guarda como oro en paño una estampa de Santa Marta que ahí halló, librándole esta de lo irreconocible e inevitable malos ratos. En el Cerro del Moro que apareció un desconchón en la pared de una vivienda, y la gente comenzó a decir que era Jesucristo. Habían velas en el suelo estilo gruta prodigiosa y muchas mujeres de rodillas rezando al desconchón.

La Historia De Historia Legendaria De La Vivienda De Los Espéculos

En otras de sus paredes cuelgan 2 espéculos de cerámica, con conchas y corales de Bassano, diseñados por su propietario. En el sitio citado se posiciona una colección de pinturas de témperas y porcelanas, con vistas de Nápoles de los siglos XVIII y XIX. No se sabe cómo fue realmente, pero según la leyenda, la mujer del almirante y madre de la niña, atrajo muchos celos que envenenó a la niña mientras su marido estaba en uno de sus viajes. Diríase que la mujer no aguantaba que su marido sólo le hiciera caso a su hija. Vivían en una casa grande de la región, él era un viejo capitán de barco que solía pasar largas temporadas fuera de su hogar donde le aguardaba su familia. Con ese afán siempre y en todo momento procuraba llevarle un obsequio de cada puerto donde se encontraba y el preferido siempre y en todo momento era un espejo.

A su regreso a Cádiz, ahora bien a la noche, se encontró con un amigo quien lo invitó a tomarse unos tragos, así que se dirigieron hasta un bar cercano a la iglesia de San José, que aunque ya hubiese cerrado, acostumbraba vender en el momento en que llamaban a la puerta. Mas en el momento en que ella empezó como empleada del hospital, las cosas se torcieron bastante, la amable y simpática monja ya no parecía ser la misma de antes. Su actitud había dado un cambio extremista, llegando a tener múltiples combates serios con algunas usadas, aun llegando a amenazar a varias de ellas diciéndoles que el día que muriera se los llevaría uno a uno detrás de ella. Son historias inviábles de Cádiz, leyendas eternas que jamás se olvidarán y que siempre cabalgarán entre la historia de historia legendaria y la verdad.

Entre sus varios cuadros está un retrato de entre los propietarios de la vivienda efectuado por Ángel Pantoja y una pintura colonial del siglo XVIII que representa a un antepasado de entre los propietarios. Entre los muebles que ornamenta este lugar, resaltamos un viejo escritorio estilo Carlos IV en raíz y ébano, junto una mesa de centro estilo Napoleón III procedente del viejo palacio de Orleáns de Sanlúcar de Barrameda. Dicho rincón es la estancia primordial, donde se destaca el amarillo en sus paredes con las tapicerías de Nina Cambel de color mostaza y lacre. Uno de los muebles originales de este espacio es una antigua vitrina que se encontraba en la vivienda, que han sido pintada por Eduardo Vaquerizo de Sobrino, en el mismo lacre y tapizada con antiguas telas chinas. Estas vitrinas, que dan un aspecto fresco a todo el conjunto, contienen una colección de distintas porcelanas. Una pareja de espejos de cerámica de Bassano, realizado en concha y coral y diseñado por su dueño, ornamenta uno de sus espacios.