Porque Se Ponen Amarillas Las Hojas De Las Orquídeas

Por ello, decidí conectar con la naturaleza y aprender mucho más sobre la Permacultura y el cuidado de plantas. Aunque pueda darse por carecer de riego, generalmente ocurre en el momento en que nos excedemos con el agua. También es primordial procurar regadas con aguas destiladas o blandas como la reutilización de agua de lluvia pues las orquídeas son extremadamente sensibles a las aguas duras.

porque se ponen amarillas las hojas de las orquídeas

De hecho, uno de las causas por el que las orquídeas tienen las hojas amarillentas es por el hecho de que se queman con el sol. De ahí que su color pase de ser verde a tener un tono mucho más amarillento. Una forma fácil de acabar con estas quemaduras del sol es recortar, con las herramientas correctas, la una parte de la hoja que esté amarilla. Es primordial que sepas que las orquídeas necesitan de sus hojas para guardar agua y nutrientes, por lo que no te recomendamos que las podes al completo.

Orquídeas Con Hojas Amarillas Ocasionadas Por Una Enfermedad

En un caso así, la impresión de la planta es de estar marchita, blanda. Tienes que mirar el plato y, si queda encharcado, debes tener en consideración que la raíz puede llegar a pudrirse y la planta fallecer. Mientras, la planta estará cada vez más enclenque y sus hojas mucho más amarillas. Las hojas de las orquídeas son guardes de nutrientes para la planta. Hojas caídas y enclenques tienen la posibilidad de sospechar falta de agua, nutrientes o patología.

Las orquídeas son plantas muy resistentes y lo único que precisan es bastante luz para desarrollar sus flores. Con lo que, si tu planta se ha secado o muerto, muchas veces es posible revivirla. Qué las hojas de orquídea que se vuelven amarillas no es algo poco recurrente, pero puede ser una señal de que tu planta precisa un poco de ayuda. Finalmente y asimismo relacionado con el riego, existe el inconveniente de la utilización de aguas duras. Recuerda que tienes que regar a tus orquídeas con agua mineral para evitar que queden en el sustrato restos de estas sales que perjudicarán con seriedad a la salud de tu planta.

Para comprender mucho más, lee nuestro artículo sobre de qué forma regar una orquídea. Si el inconveniente es el exceso de agua, trasplanta tu orquídea a otra maceta con un sustrato seco. Lee nuestro artículo sobre las raíces de la orquídea para comprender qué llevar a cabo. Pero más allá de entender exactamente en qué debemos ser precavidos, nada como comprender las enfermedades de la orquídea para ponerles freno a la mayor brevedad.

Una Cuestión De Drenaje

Ten en cuenta que debes regar a tus orquídeas con agua mineral para eludir que queden en el sustrato restos de estas sales que perjudicarán con responsabilidad a la salud de tu planta. La causa más común de que las hojas de las orquídeas se vuelvan amarillas es el riego elevado, seguido de una exposición excesiva a la luz. Cambiar la rutina de riego, la exposición a la luz y la temperatura alrededor de la planta puede tratar las hojas amarillentas. Mantener estupendas condiciones desde el comienzo contribuye a prevenir el amarilleo aparte de la ineludible pérdida de hojas con la edad. Si te das cuenta de que tu planta tiene demasiada luz directa, cámbiala de ubicación.

La aparición de hongos en la orquídea suele estar estrechamente relacionado con una mala ventilación, falta de iluminación y exceso de humedad. Aquí primero aparecen pequeñas máculas o motitas de color amarillo con un punto negro en el centro. Te recomendamos que además de prosperar sus condiciones ambientales uses un fungicida sistémico para manejarla hasta el momento en que se recupere completamente. En este otro articulo puedes aprender sobre los Fungicidas para orquídeas.

La planta renueva de esta forma las hojas situadas en la parte inferior del tallo y se prepara para una nueva floración. En ese caso deja que se caigan solas o córtalas con unas tijeras limpias. Pero tan esencial como elegir un óptimo sustrato o el momento correcto es garantizar que el sitio de plantado está libre de cualquier elemento de afuera.

Aunque siempre y en todo momento puede pasar por otra de las opciones explicadas, esta se encuentra dentro de las causas más naturales si has cuidado con cariño a tu orquídea durante su ciclo de vida. No está de sobra manipular tus plantas con las manos limpias o, aun, con guantes. Y no solo cuando se trate de plantas enfermas, que en ese caso es fundamental.

Puedes recobrar una orquídea con hojas amarillas si reaccionas a tiempo. Ciertas especies necesitan cuidados específicos, por lo que es importante que sepas qué género de orquídea tienes para cuidarla apropiadamente. Inspecciona tu planta una vez por semana y no olvides sus cuidados básicos. Al igual que la gran mayoría de plantas, las patologías de la orquídea tienen manifestaciones muy concretas en la planta. Unas que son tan concretas de esta especie vegetal que acostumbran a distraer a quienes se inician en el cultivo de estas plantas de interior. Si, en otra planta es más que aconsejable atajar cualquier manifestación de patología, en la situacion de las orquídeas todavía más.

Si está expuesta a corrientes o a temperaturas inadaptadas, tendrás hojas amarillas en la orquídea. Su temperatura ideal está entre 18 y 25º C y no soportan las heladas, que tienen la posibilidad de causar manchas amarillas en sus hojas. Puedes ver que el desarrollo de las hojas es retardado y se detiene primero, o el color amarillo puede ser el primer signo de inconvenientes.

Recordemos que estas plantas, en su hábitat natural, las raíces son aéreas y se fijan a las ramas de los árboles que les sirven de soporte pero sin parasitarlas. Su color tiende a ser en tonos de gris en el momento en que no están húmedas que pasan a ser verdes. Uno de los elementos mucho más concluyentes acerca de la salud de una orquídea es el estado de sus raíces. Por consiguiente, deberíamos siempre y en todo momento fijarnos primero en ellas antes que en otra una parte de la planta. Unas raíces verdes con una textura hidratada indican buena salud.